Leyenda Colombiana: La Bola de Fuego
Es una leyenda de Casanare y el Meta.
Cuentan que en las noches de luna llena en las inmensas sabanas de los llanos Orientales de Colombia, cerca de las aguas, caños y quebradas, aparece un espanto de mujer envuelto en llamas asemejando una bola de fuego, cuando está muy cerca, se observa una calavera en vez de rostro. Este espantoso fantasma, persigue a los hombres mujeriegos y toma tragos, que cruzan por las trochas a altas horas de la noche.
La bola de fuego, aparece de repente y comienza a acercarse, con el fin de golpearlos hasta dejarlos inconscientes o muertos; el llanero recio sabe que en esos momentos sólo lo ayuda el maldecirla con groserías, cargando una botellita con agua bendita y diciendo " Ave María Purísima" o enfrentarla con el látigo de las bestias, hasta que ella salga huyendo, gritando y gimiendo por el llano infinito.
Pero al salir vivos de ese encuentro, si no quedan idiotas son bien reconocidos por su valentía.
Uno de los orígenes de esta leyenda es que en una hacienda vivió hace mucho tiempo una pareja con seis hijos y una sola hija. Debido a la guerra, a las enfermedades y la vida aventurera y riñas, la hacienda fue arruinándose, los hijos se fueron a trabajar lejos y el padre murió. Sólo quedaron la madre y su hija, una joven muy hermosa con muchos enamorados.
Un día ella se fue del rancho con un hombre llamado Macario, tramposo, ladrón, mujeriego, borrachín, era el mismo demonio. La madre enfermó y en su agonía solitaria maldijo varias veces a su hija ingrata y le predijo que se iría al infierno, por haber cedido a sus deseos y dejarla a ella abandonada.